Bernabé Araneda: “Tratar mi cáncer en Clínica Biobío fue la mejor decisión”

Tras ser diagnosticado con un mieloma múltiple agresivo, Bernabé recibió una atención integral que combinó tecnología, especialización y acompañamiento humano constante, lo que le permitió mantenerse en remisión y retomar su vida activa.
A sus 67 años, Bernabé Araneda, empresario y trabajador independiente, llevaba más de dos décadas dedicado al comercio internacional. Padre de tres hijos y próximo a convertirse en abuelo, su vida transcurría con normalidad hasta que, en junio de 2022, un control médico de rutina cambió el panorama.
“Siempre me hago chequeos y, ese día, los resultados fueron buenos, excepto la creatinina. Estaba muy alta. Ahí comenzó todo”, recordó.
Lo internaron de inmediato y el primer diagnóstico fue desalentador: tendría que dializarse de por vida. Pero algo no cuadraba y, tras una serie de exámenes más profundos, fue evaluado por la Dra. Silvana Vásquez, hematóloga de Clínica Biobío. Fue ella quien descubrió la verdadera causa: un mieloma múltiple agresivo, un tipo de cáncer que afecta la médula ósea.
“El caso de Bernabé fue complejo desde el inicio. Llegó con una insuficiencia renal importante producto del mieloma. Pero su respuesta al tratamiento fue sorprendente. En pocas semanas, sus riñones se recuperaron y pudimos enfocarnos en controlar la enfermedad hematológica”, explicó la Dra. Vásquez.
Durante seis meses, asistió cada jueves a su tratamiento en la clínica. “Estaba cuatro horas conectado a la terapia, pero nunca dejé de trabajar. Me llevaba el computador y seguía con mis cosas”, explicó.
A los tres meses, sus exámenes mostraron una mejoría significativa. La Dra. Vásquez sugirió, entonces, realizar un trasplante de células madre, coordinado con un equipo de Santiago. “Fue un proceso duro, un mes internado, dos ´quimios´, mucho aislamiento, pero salió todo bien. Gracias a Dios y al apoyo que tuve”, comentó el paciente.
Hoy, Bernabé lleva dos años en remisión, mantiene un tratamiento oral de mantención y lleva una vida activa. “Nunca sentí dolor y quizás eso me ayudó a no caer. Seguí trabajando, cuidándome, tomando dos litros y medio de agua al día y haciendo ejercicios kinesiológicos. Me siento bien, con energía”.
La Dra. Vásquez destacó la importancia del acompañamiento durante todo el proceso: “Más allá de los tratamientos, lo esencial es que el paciente sienta confianza. Bernabé nunca perdió el ánimo, y el equipo completo de Oncología y enfermería estuvo siempre presente para apoyarlo. Ese vínculo humano es fundamental en cada recuperación”.
Sus palabras reflejan lo que Bernabé vivió en carne propia: “En Clínica Biobío encontré profesionales comprometidos y humanos. Me trataron con respeto y cariño. Hoy, mirando hacia atrás, solo puedo agradecer haber estado en las mejores manos”, afirmó.
Historias como la de Bernabé reflejan el compromiso de Clínica Biobío con entregar una atención integral, especializada y cercana, que combina medicina avanzada, trabajo en equipo y humanidad.