Cómo identificar y prevenir contagios de virus Hanta

En esta época del año, en meses de verano y vacaciones, resurge la preocupación ante posibles contagios de Hantavirus, el que, si bien no es una enfermedad común, sí es de preocupación, ya que podría ser mortal.
El contagio con el virus Hanta se produce, principalmente, a través de la vía respiratoria con partículas excretadas por la saliva, orina o heces de roedores silvestres Oligorizomys longicaudatus o de “cola larga” portadores. Es por esto que las vacaciones y las actividades al aire libre en zonas rurales propician el contacto.
La Jefa de la Unidad Paciente Crítico de Clínica Biobío, Dra. Leonila Ferreira, explica que este virus provoca una enfermedad grave, llamada Síndrome Cardiopulmonar provocado por Hantavirus (SCPH), que tiene varias expresiones clínicas, pero en su expresión más grave, produce una severa inflamación, tanto de los pulmones como del corazón, lo que provoca un shock (insuficiencia respiratoria) y las personas pueden fallecer por esta causa.
¿Cómo identificarlo?
El periodo de incubación es de hasta 45 días y su fase inicial (4 a 5 días) presenta síntomas similares a los de una gripe, pero sin congestión nasal:
- Fiebre alta
- Escalofríos
- Dolor de cabeza
- Dolores musculares
- Decaimiento
- Dolor abdominal
- Diarrea
- Nauseas
- Vómitos
- En fases más avanzadas produce, además:
- Tos intensa
- Dificultad respiratoria
- Disminución de la presión arterial
La Dra. Ferreira, destaca:“En Clínica Biobío podemos realizar un diagnóstico precoz, que es lo más importante como inicio del tratamiento de esta enfermedad y nuestros equipos médicos están altamente capacitados para hacer la pesquisa: tenemos acceso a los test rápidos y confirmatorios PCR, y tenemos articulado el protocolo del Ministerio de Salud para ser ejecutado con las derivaciones correspondientes, cuando lo requiera un paciente con SCPH”.
¿Cómo prevenir un contagio?
- Ventilar por 30 minutos antes de entrar a lugares cerrados por largo tiempo.
- Rociar el suelo y superficies con agua y cloro antes de limpiar.
- Mantener la basura en recipientes cerrados y, si es necesario, enterrarla.
- Almacenar alimentos y agua en envases herméticos, fuera del alcance de roedores.
- Proteger a depredadores naturales como zorros, culebras y lechuzas.
- Elegir lugares limpios y libres de matorrales y pastizales para acampar.
- Usar carpa con piso, cierre y sin agujeros.
- Caminar solo por senderos habilitados, sin matorrales y pastizales.
- Tomar solo agua potable, envasada, hervida o desinfectada.