“Tengo más ganas de seguir viviendo”: Luis Pardo y su experiencia tras una urgencia cardíaca en Clínica Biobío

Tras sentir un mareo inusual, fue trasladado de urgencia a Clínica Biobío, donde nuestro equipo de Cardiología le salvó la vida al corregir una estrechez crítica en su corazón. Su caso destaca la importancia de una atención médica rápida y de alta resolutividad para atenciones complejas.
Lo que partió como una visita habitual a la parcela de su hija en Cerro Negro, Quillón, terminó transformándose en uno de los momentos más críticos -y también más esperanzadores- en la vida de Luis Pardo.
Tras pasar un “mal rato” comenzó a sentirse repentinamente mareado. “Fue un mareo que yo nunca había sentido, pensé ‘ya me llegó la hora del viejazo’”, comentó.
Gracias a la rápida reacción de su hija y de su yerno, a quienes les alertó de su extraño malestar, logró llegar a tiempo hasta Clínica Biobío, donde fue recibido por nuestro equipo médico de Urgencia. Al ser evaluado por ellos, se detectó que sufría una estrechez crítica en la válvula principal del corazón, lo que comprometía el flujo sanguíneo hacia el resto del cuerpo, por lo que se activó de inmediato la conexión entre especialistas y unidades. Así, el equipo del Centro de Cardiología, liderado por el cardiólogo intervencionista Dr. Luis Pérez, actuó de forma inmediata. “Realizamos una angioplastía coronaria, para corregir la estenosis aórtica”, agregó el especialista.
Desde su llegada a nuestra Clínica, Luis Pardo (78 años) aseguró que sintió el respaldo del equipo médico y de todo el personal que lo recibió con calidez y profesionalismo. “Desde el primer momento me sentí muy bien acogido por todos”, relató.
Esa confianza fue clave en su recuperación, tal como lo explicó el Dr. Luis Pérez: “Cuando conoció al equipo, sintió una confianza inmediata y se entregó al proceso. Esa actitud, sumada a un trabajo coordinado y la experiencia en este tipo de casos, se tradujo en un excelente resultado”.
Hoy, con la tranquilidad de haber superado una condición crítica, Luis valora profundamente la experiencia vivida: “Me cambió la vida. No me siento una persona nueva, pero sí alguien con más ganas de seguir viviendo”. Luis es un claro ejemplo de nuestro compromiso con la resolución rápida y efectiva de urgencias de alta complejidad, gracias a un equipo humano que combina excelencia médica y calidez, junto al apoyo de avanzada tecnología.